También son conocidos los casos de peruanas, guatemaltecas y bolivianas que fueron atraídas y engañadas mediante la oferta de trabajo en nuestro país, para lo cual firmaron algún tipo de contrato de préstamo o similar, que documenta el dinero adelantado por el rufián que favorece el ingreso en la Argentina. Una vez consumado el traslado, las mujeres así engañadas son secuestradas y les sacan los documentos, aduciendo que tienen que trabajar prostituyéndose para pagar la deuda. En muchos de estos episodios, han sido encerradas en prostíbulos estrechamente vigilados, donde por cualquier nimiedad son sometidas a castigos violentos o a multas pecuniarias*, se les descuenta la comida, etcétera, de modo que nunca llegan a pagar su deuda y siguen sometidas a perpetuidad o hasta que a sus carceleros se les antoja.
Se sabe que los traficantes no sólo importan mujeres provenientes del exterior sino que, además, las reclutan aquí para abastecer casas de lenocinio del exterior. Interpol, por ejemplo, descubrió una red dedicada a tan repugnante negocio y ello permitió rescatar en España a 25 mujeres, vendidas como ganado en pie, de las cuales 19 eran tucumanas.
Si te querés seguir informando hacelo a traves de la pagina de facebook

Muy bien.Va de la mano con los hechos de la actualidad.
ResponderEliminarProf. Tavella
Falta mas información......A trabajar con mas dedicación que no es tan difícil.
ResponderEliminarProf Tavella.